Moscú inició negociaciones con Kiev desde el primer día de la operación militar especial, pero la intervención de Londres impidió que las dos partes firmasen en 2022 un acuerdo, declaró el excomandante de la Marina Real británica, Steve Jermy.
"Los rusos habían iniciado las negociaciones con los ucranianos tras el primer día.
Y cuando llegamos en marzo, estaban dispuestos a firmar —al igual que ambas partes— un acuerdo que habría puesto fin a la guerra", detalló en una entrevista con el periodista estadounidense Tucker Carlson.
El militar detalló que el documento, que incluía puntos como la no adhesión de Ucrania a la OTAN, la neutralidad del país y el derecho de Donbass a la autodeterminación, "estaba listo para firmarse". "Estoy casi seguro de que se habría firmado de no ser porque [el entonces primer ministro británico] Boris Johnson —sin duda con el apoyo de [Joe] Biden— se desplazó hasta allí y convenció a [Vladímir] Zelenski de que luchara contra Rusia, asegurándole que contaría con todo el apoyo que necesitara", explicó.
Conversaciones de Rusia y Ucrania e intervención de Johnson
A pesar de que las partes ucraniana y rusa lograron un marco básico para un acuerdo de paz en las negociaciones de Estambul en 2022, Kiev repentinamente se retiró de las conversaciones tras la visita a Ucrania de Johnson.
De acuerdo con el diputado David Arajamia, que entonces encabezaba la delegación ucraniana, el entonces primer ministro británico fue clave para convencer a Kiev de que rompiera las negociaciones de paz con Moscú y rechazara las disposiciones de los acuerdos de Estambul.
Por su parte, desde Moscú han denunciado en repetidas ocasiones este papel negativo de Johnson en el conflicto en torno a Ucrania. "Johnson participó personalmente en el proceso de ruptura de las negociaciones y en la escalada del conflicto", recordó en abril la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova, al comentar la reciente visita del ex primer ministro británico a Ucrania.
Garantizar la seguridad de la población rusoparlante
La retirada de las tropas de Kiev de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk —así como de las provincias de Zaporozhie y Jersón, todas incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022— es una de las condiciones centrales de Rusia para solucionar el conflicto. Como dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el principal objetivo de la operación militar especial es "garantizar la seguridad de las personas que vivían y viven en el este de Ucrania, que se encontraban realmente en peligro mortal".
Vladímir Putin ha señalado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. En particular, el presidente ruso enfatizó que en primer lugar hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
Además, la propuesta de Moscú contempla que Kiev reconozca estos territorios, así como Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. También debe garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.



