Federico Colombo, novio de Giorgia Sommacal, una de los cinco buceadores que fallecieron en un accidente durante una inmersión en cuevas submarinas del atolón de Vaavu, en las Maldivas, escribió una conmovedora carta de amor tras la muerte de la joven.
Sommacal, de 22 años, murió junto a su madre, Mónica Montefalcone, de 51 años, profesora de Ecología de la Universidad de Génova y reconocida especialista en expediciones submarinas; las otras víctimas fueron los biólogos Muriel Oddenino y Federico Gualtieri, además del rescatista Marhum Muhammad Mahdi, quien perdió la vida durante una de las tareas de recuperación de los cuerpos.
"La pérdida de Giorgia y Mónica me ha enseñado algo que quizá antes no lograba comprender del todo: nada en la vida se puede dar por sentado", escribió Colombo, según recoge La Stampa.
En la nota, continúa: "Estamos tan acostumbrados a la presencia de las personas, a los gestos cotidianos, a las palabras dichas sin pensar, que a menudo nos olvidamos de su verdadero valor. Luego llega una ausencia y de repente te das cuenta de lo importantes que eran incluso las cosas más pequeñas: una sonrisa, una llamada, una risa sin motivo, incluso los silencios compartidos".
Agrega que ha aprendido que "hay que agradecer más el presente", porque es lo único que realmente se tiene. "Hay que vivir sin esperar siempre el momento adecuado, sin posponer lo que nos hace felices", sostuvo.
"Deberíamos tener el valor de amar más, decir lo que sentimos, abrazar con fuerza a las personas que queremos y disfrutar cada momento, incluso aquellos que parecen triviales o tontos. Porque a menudo son precisamente esos momentos los que se convierten en los recuerdos más preciados", menciona Colombo en la carta.
Y añade que "la vida pasa rápido" y nunca avisa "cuando algo está a punto de terminar". "Por eso, hoy creo que vivir de verdad significa estar presente: con el corazón, el alma, con sinceridad. Significa reír sin miedo, emocionarse, hacer locuras, crear recuerdos, perdonar, dejar ir lo que pesa y aferrarse a lo que realmente importa", dice.
"Apresurémonos a amar, siempre amamos muy poco y demasiado tarde", expresa, para concluir diciendo que siempre amará y siempre llevará a su novia y a su madre en su corazón: "Giorgia y Mónica son nuestra felicidad".

