El interés por los DVD y Blu-ray revive de la mano de la generación Z, lo que se traduce en un aumento de la afluencia a los videoclubs y de la compra de soportes físicos, un fenómeno que recuerda al renacer que experimentó el vinilo entre los 'millennials' años atrás, informa Los Angeles Times.
Antes de que las plataformas de 'streaming' dominaran el entretenimiento doméstico, los consumidores dependían de lugares como Blockbuster Video, la cadena de alquiler de películas ahora casi desaparecida, o Redbox, los extintos expendedores automáticos de películas, para ver los últimos estrenos.
La consecuencia directa de este dominio del 'streaming' ha sido la caída de las ventas de DVD, con un descenso de más del 20 % solo en 2023 y 2024. Sin embargo, el proceso se ralentizó sustancialmente el año pasado, cuando las ventas de DVD, Blu-ray y Ultra HD (4K) disminuyeron solo un 9 %, mientras que solo en enero de 2026, la tienda Vidiots, un videoclub y cine ubicado en el barrio de Eagle Rock (Los Ángeles), registró su mejor mes de la historia, alquilando un promedio de 170 películas al día.
Rebelión cultural
A la hora de explicar su interés por los soportes físicos, los jóvenes mencionan la fatiga que les generan las suscripciones y el contenido disperso en múltiples plataformas, a lo que se une la sensación de rebelión cultural que va implícita en la posesión de un disco.
"Quiero algo que pueda poner en mi estante", subraya un joven de 24 años que lleva coleccionados 200 discos. "Puedo ir de compras a mi armario, coger algo y ponerlo, en lugar de pasar una hora desplazándome por Netflix para encontrar algo y acabar poniendo el mismo programa de televisión", indica.
Otra razón clave que mencionan los usuarios es la inestabilidad del contenido en las plataformas, donde las películas y series pueden ser eliminadas en cualquier momento por una decisión de los estudios. "¿Por qué pago tanto para que me den una película durante un año y luego me la quiten?", se indigna una compradora. Por el contrario, una copia física da la seguridad de que el acceso a la película no se perderá.
"Me veo obligada a tener seis suscripciones, lo cual es una locura, y aún así no encuentro lo que quiero ver", señala una joven. A diferencia de las plataformas digitales, los soportes físicos dan acceso a películas clásicas o no tan populares que no están disponibles en servicios de suscripción, pero sí en alquiler o en disco.
Renacimiento de los videoclubs
En este contexto, los videoclubs se han convertido en puntos de encuentro que reportan un aumento significativo de visitas, especialmente los viernes por la noche. "Es como una actividad para después de cenar. Les gusta mirar juntos y preguntarse '¿Has visto esta película?' o '¿Conoces a este director?'. Y, aproximadamente uno de cada tres, suele acercarse y hacerse socio", explica el empleado de un local.
Asimismo, las empresas especializadas en Blu-ray de nicho están experimentando un auge, lo que se atribuye directamente al entusiasmo de los jóvenes. Peter Becker, presidente de la empresa cinematográfica The Criterion Collection, confirmó a The Times que no esperaba que esto sucediera: "En los albores del streaming, parecía que quizás esto no iba a suceder, pero, definitivamente, ha sucedido. Estamos viendo muchas pruebas [...] de que más jóvenes están pensando en el soporte físico de una manera diferente".



